Comunicado de Gevha, Altarriba, Justicia Animal y Sociedad Zoológica

Hemos tenido conocimiento de los actos de tortura y muerte perpetrados sobre varios cachorros por parte de un individuo que se hace llamar Asesino Knino. El maltrato ejercido sobre estos animales revela un preocupante grado de ensañamiento y falta de empatía, por lo que resulta prioritario recomendar una evaluación psicológica, además de la pena correspondiente, para asegurarse que esta violencia no se repite ni evoluciona en una escalada. Numerosos estudios demuestran la correlación entre crueldad con animales y diferentes trastornos psiquiátricos, vandalismo y otros actos anti-sociales incluyendo violencia contra las personas.

Los maltratadores de animales presentan una mayor probabilidad de ser violentos con las personas y de cometer delitos comunes. Según un amplio estudio (Arluke et al., Journal of Interpersonal Violence, 1999), un maltratador de animales presenta cinco veces más probabilidades de cometer crímenes violentos como agresiones físicas, violaciones y asesinato; cuatro veces más de delinquir contra la propiedad; y tres veces más de cometer delitos relacionados con las drogas. Las investigaciones también establecen un vínculo especialmente estrecho entre el maltrato a los animales y la violencia doméstica. Aquellos que perpetran actos violentos contra animales son más proclives a cometerlos también con sus cónyuges o sus hijos.

Precisamente, dada la tendencia a la reincidencia en los casos de crueldad con animales y dicha correlación con otros actos anti-sociales, ha pasado la primera votación la propuesta de Ley SB 1277 para elaborar un registro oficial de acusados de maltrato con animales, del mismo modo que se hace con los agresores sexuales (Megan's Law). Actualmente hay 9 Estados más en EEUU que están interesados en elaborar un registro similar. Recientemente, el condado de Suffolk, en Nueva York, ha implementado el primer registro oficial de maltratadores de animales (Justin’s Law).

El pasado mes de noviembre se presentó en el Congreso de la Asociación Americana de Criminología un estudio elaborado en Cataluña por los doctores Ángel Cuquerella (médico forense), Núria Querol (médico de familia del CAP de Valldoreix), Mercè Subirana (médico forense) y Frank Ascione (psicólogo y considerado uno de los mayores expertos mundiales en maltrato a los animales). El estudio realizado en Cataluña se basa en una muestra de 24 individuos mediante cuestionarios para evaluar el maltrato a los animales, y la PCL.SV para evaluar rasgos psicopáticos de personalidad y conductas antisociales. Se encontraron antecedentes de crueldad hacia los animales en un 41.7% de la muestra. A partir de otras conclusiones ofendidas del estudio, se desprende la conclusión de que se deben estudiar factores predictivos de la violencia futura (falta de empatía, enfermedad psiquiátrica, lesión cerebral, crueldad con animales, trastorno de los impulsos y/o retraso de la maduración esfinteriana) para entender el fenómeno de la interacción humana violenta. Los factores de riesgo o predictores de violencia pueden valorarse en el mundo de la violencia doméstica conyugal, contra los ancianos, los menores, o incluso contra los animales, utilizados muchas veces por los violentos de forma intimidatoria o manipulativa hacia los demás.

Teniendo en cuenta las numerosas evidencias que asocian el maltrato de animales con la violencia hacia los seres humanos, muchos gobiernos han tomado medidas para fortalecer sus leyes de protección de los animales, y en varios países las agencias de orden público y los organismos gubernamentales han aprobado políticas basándose en estas conclusiones. A modo de ejemplo: muchas jurisdicciones de Estados Unidos han implementado sistemas de intercambio de datos y de formación entre los servicios sociales y las organizaciones de bienestar animal. Por otra parte, el F.B.I. utiliza información sobre casos de maltrato de animales para buscar e identificar a delincuentes violentos. Se ha instruido a los trabajadores sociales sobre la necesidad de informar acerca de los casos de maltrato a animales, y la policía ha recibido entrenamiento para detectar signos de maltrato infantil y de violencia de género al investigar casos de maltrato de animales. Más recientemente, los servicios de protección a la infancia, las casas de acogida para mujeres maltratadas y las jefaturas de policía local, han comenzado a colaborar con veterinarios y con otras entidades que trabajan en el cuidado de los animales, utilizando los informes sobre casos de maltrato a los animales para identificar hogares donde se puede estar produciendo maltrato infantil o violencia contra la mujer. En España, las condenas son, en general, aún escasas (la certeza de la pena es una de las características para disminuir la criminalidad), demasiado leves y no incorporan una evaluación psicológica ni la prohibición permanente de tenencia de animales ni de trabajar con éstos.

La creciente sensibilidad de la ciudadanía y la respuesta ejemplar de condena que generan los casos de maltrato denunciados en los medios de comunicación, son una expresión clara de la repulsa de nuestra sociedad hacia la crueldad con los animales. Exijamos leyes más estrictas y su pronta aplicación.


Más información: RECOMPENSA FONDO 337