Animales contra la violencia escolar

Escrito por Nuria Querol i Viñas. Publicado en Formación de Cuerpos Policiales.

Del mismo modo que las conductas agresivas contra los animales son un factor predictivo de la violencia hacia las personas, un aprendizaje en el respeto a los animales ayuda a prevenir una actitud agresiva hacia los otros en el aula y por extensión en los demás espacios.

Animales contra la violencia escolar

 Del mismo modo que las conductas agresivas contra los animales son un factor predictivo de la violencia hacia las personas, un aprendizaje en el respeto a los animales ayuda a prevenir una actitud agresiva hacia los otros en el aula y por extensión en los demás espacios. Esta idea, formalizada en un novedoso programa para educación Infantil, Primaria y Secundaria por un colectivo multidisciplinar de profesionales valencianos, ha sido aplicada con resultados apreciables en más de veinte centros educativos.

La educación en el respeto a los animales contribuye a prevenir la violencia en las aulas. Así lo ha demostrado el colectivo deprofesionales valencianos que integran el grupo Proda tras aplicar un programa educativo innovador en más de veinte centros valencianos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria.

EL Programa de sensibilización hacia el respeto y la convivencia con animales de compañía, contribuye a que los estudiantes adquieran habilidades sociales, aprendan resolución de conflictos sin violencia, autocontrol de la impulsividad y alternativas a la agresividad. Se trata en definitiva de una intervención para la socialización que viene a responder a la creciente inquietud manifestada en el ámbito educativo por el incremento de los conflictos de conducta en el aula y a la necesidad de una enseñanza de valores.

La iniciativa podría ser una de las alternativas que tanto la administración como los profesionales de la enseñanza están buscando ya que los resultados obtenidos por el grupo Proda –Asociación sin ánimo de lucro para la defensa de los animales– confirman el descenso de las conductas violentas y el grado de agresividad de los alumnos en los más de veinte centros en los que se ha desarrollado la experiencia, entre ellos el I.E.S. al que asisten los menores del Centro de medidas judiciales San Vicente Ferrer de Godella. También han acogido el programa, entre otros, centros escolares de Valencia, Llíria, Pedralba, Bugarra, Cheste y Benifaió y han participado en él más de cinco mil escolares. El próximo curso se aplicará el programa completo con la supervisión de la Facultad de Psicología, en varios de éstos centros y otros distintos que lo han solicitado. La propia Conselleria de Educación destacaba a finales del pasado mes de junio que el diez por ciento de los escolares de la Comunidad Valenciana ha estado en contacto con algún tipo de violencia escolar física o psicológica y un dos por ciento reconocía haber sido agresor.

El respeto por los animales no ha sido en España un valor sobresaliente. De hecho es el país europeo en el que más animales se abandonan al año: 98.000 perros en 2004, el 95% de los cuales, según Proda y otras entidades proteccionistas, ha acabado en una cámara de gas. En su programa, Proda desarrolla técnicas efectivas de manejo en los conflictos interpersonales. Conocer y aprender a tratar a los animales facilita la socialización del niño, su desarrollo emocional y afectivo y la sensibilización con respecto al trato de los animales “se generaliza a todo ser vivo”, señala Mariví Vaquer, psicóloga y presidenta de Proda. Los alumnos “desarrollan habilidades sociales, empatía,comprensión, expresión de la afectividad y control de la agresividad”, continua Vaquer. En el transcurso del programa “se ensayan actividades y conductas alternativas para la resolución de conflictos ylas habilidades adquiridas son aplicadas de inmediato en las personas del entorno y permanecen como bagaje personal de aprendizaje”, asegura la psicóloga.

La iniciativa de Proda es la primera dirigida a educar en el respeto a los animales que se desarrolla en la Comunidad Valenciana. Es la mejor manera, señala Vaquer, de quebrar la idea, que forma parte de nuestra cultura, de ver a los animales como objetos, más que como seres vivos. Pero pese a los excelentes resultados obtenidos por este programa de sensibilización, todas las intervenciones realizadas hasta el momento en centros escolares se han debido fundamentalmente al interés personal del profesorado más que a la iniciativa y el interés de los propios centros como entidades educativas o de las instituciones públicas competentes en esta materia, de modo que el proyecto, de no contar con respaldo y compromiso institucional en los próximos cursos corre peligro de quedar en mera anécdota.

Uno de los planteamientos del equipo de Proda es el de insertar su programa de sensibilización en la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía, planteada en la última reforma educativa y cuyos contenidos todavía se desconocen, de modo que se proporcione una educación continuada en valores valores y una intervención probadamente eficaz en la prevención de la violencia, desde las más tempranas edades.

La manera más óptima de desarrollar el programa es con la presencia de animales en el aula, “porque ya existen experiencias, como la de la Universidad de Porto-Alegre, que demuestran que la convivencia en un grupo multiespecie es más enriquecedora que la de un grupo formado por individuos de una sola especie, para el aprendizaje de habilidades sociales”, señala Vaquer. Pero hoy por hoy la legislación española no lo permite y el programa de Proda ha suplido este inconveniente con visitas a refugios de animales, como el de Villena, tras las sesiones en clase y en otros casos, como en Benifaió, enseñando además a los alumnos a conocer la colonia felina del barrio en el que se encuentra el centro.

Los ejercicios en clase tienen en cuenta la comunicación verbal y gestual del profesor, siempre con los animales como tema central, pero de manera que permita a través de ellos abordar temas transversales.

Con los escolares más pequeños la experiencia se realiza a partir de dibujos, los niños aprenden a identificar estados de ánimo de los animales y por extensión de las personas, buscan junto al profesor posibles causas, aprenden a empatizar con el animal que manifiesta estar triste o contento, a identificar necesidades que acompañan a dichos estados de ánimo y alternativas para abordar el problema o tratar al animal y por extensión a las personas.

Los estudiantes aprenden a acercarse a los animales, controlando sus impulsos para no asustarles y mostrando confianza, aprenden a respetar que el animal no desee compañía, a expresarle cariño a través de caricias y cuidados y a jugar con él. Además el alumno se convierte en protector del animal y ha de buscar maneras de ayudarle, defenderle de agresiones de otros y no solo respetar sino ser defensor del respeto al otro. La prudencia en el trato y el evitar reaccionar impulsivamente lleva a la comprensión de las relaciones causa-efecto en el repertorio de conductas animales y humanas, desarrollan la habilidad de toma de decisiones y de resolución de conflictos sin violencia.

Para multiplicar los buenos resultados, Proda también ha impartido clases al profesorado a través de los Cefires –Centros de formación, innovación y recursos educativos de la conselleria de Cultura y Educación– de Godella y Torrent, que han solicitado la continuidad para los próximos años, y a agentes de la Policia Local del área metropolitana.

El Programa de sensibilización hacia el respeto y la convivencia con animales de compañía ha recibido el premio como proyecto de reconocido interés que otorgó la Fundación Affinity en su VI Congreso sobre Terapias Asistidas, celebrado el pasado abril en Barcelona.

Para el próximo curso el equipo multidisciplinar que promueve la iniciativa iniciará un programa de colaboración con la Universitat de València y la Universidad de Porto-Alegre en Brasil para elaborar instrumentos que validen los contenidos y resultados de la aplicación de los programas en las aulas, e impartirán un módulo formativo en la facultad de Psicología de la Universitat de València.

El grupo Proda trabaja por la educación de las personas en temas referentes a los animales, preferentemente de compañía, para desarrollar la sensibilidad en el trato y conocer los beneficios que proporciona convivir con ellos. El trabajo se plantea desde diversos ámbitos, por ello el grupo está formado por profesionales muy diversos: psicólogos, veterinarios, docentes, etólogos, filósofos, abogados y especialistas en conducta animal, todos ellos convencidos de que es necesario aprender a convivir mejor y a respetar más a los animales porque estas relaciones son beneficiosas para ambas partes.

Si a través del trato con los animales se pueden prevenir y resolver conflictos de conducta y aprendizaje en el aula, esta misma metodología también “es útil como ayuda terapéutica en trastornos como el autismo, la timidez, problemas de lenguaje, conductas impulsivas y asociales, ansiedad y depresión”, afirma Vaquer. El futuro para Proda, para una mejor socialización que beneficie a animales y personas, está en la educación y por ello uno de sus propósitos más ambiciosos es el de extender, a través de su programa y de la formación del profesorado, el respeto a los animales y por ende a las personas, desde edades bien tempranas.