"los perros dan más cariño que las personas"

Escrito por Nuria Querol i Viñas. Publicado en Relación.

La Comunidad pone en marcha una terapia a través de animales que ha cubierto con creces el objetivo de mejorar la memoria, la afectividad y la capacidad de relación de las personas mayores
Madrid
«Los perros dan más cariño que las personas»

La Comunidad pone en marcha una terapia a través de animales que ha cubierto con creces el objetivo de mejorar la memoria, la afectividad y la capacidad de relación de las personas mayores

Cristina Fuertes



Los ancianos de la residencia de Manoteras durante la terapia asistida con perros

Madrid- Sebastián se ha levantado más contento de lo normal. Sabe que como cada martes, va a ver a Noa y Loti, las dos perras que participan en el programa de terapia asistida con animales para mayores dependientes que se realiza en la residencia de Manoteras. Aunque los ojos de Sebastián no le permiten ver a las perras, las ha acariciado tantas veces que sabe a la perfección quién es cada cada una: «Noa es la del pelo corto, mientras que Loti lo tiene un poco más largo». Sentado en su silla de ruedas, espera impaciente la llegada de sus amigos: «Porque a veces ellos nos entienden mejor que las personas», comenta una compañera.
   Cristina Lara, terapeuta ocupacional y adiestradora, hace su entrada en el salón de actos con las perras. Los ancianos no pueden contener su emoción cuando Noa y Loti se acercan a ellos: «Lo más importante y gratificante es ver cómo sonríen cuando están con los animales», afirma Cristina.
   

   Juegos de memoria.
El programa, que consta de una sesión a la semana con grupos de 20 personas, consiste en la realización de una serie de juegos y actividades, en donde los mayores, además de ejercitar su capacidad de concentración, realizan ejercicios físicos cuando peinan al perro o le tiran la pelota. Para esta ocasión Cristina ha optado por hacer una actividad en la que los participantes ejerciten su memoria: «Ahora yo voy a esconder la pelota en la caja azul y después cuando Noa la encuentre me teneis que decir dónde estaba». Aunque Sebastián esté ciego, también participa en la actividad, animando al perro para que la busque. Mientras, el resto no pierde detalle de lo que sucede. Minutos después, Cristina pregunta y las respuestas son variadas y graciosas. Pero al final Carmen acierta: «En la azul, ¿es que ya no os acordais?»
   Durante la actividad estuvo presente la consejera de Familia y Asuntos Sociales, Beatriz Elorriaga, quien afirmó que esta terapia es muy importante, porque se demuestra que hay personas que han agilizado su memoria, su actitud anímica y habilidades sociales para trabajar en grupo: «Es muy importante porque los ancianos, al jugar con el mismo perro, crean una relación afectiva que mejora el estado general de la persona».
   Los primeros programas piloto de terapias asistidas con animales comenzaron hace cinco años, cuando un grupo de terapeutas ocupacionales, adiestradores y psicólogos decidieron poner en práctica estas terapias. Y el éxito no se hizo esperar. Después de las sesiones, los ancianos con más problemas físicos y emocionales empezaron hacer avances positivos. Un largo camino, hasta que hace tres años la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, a través del Servicio Regional de Bienestar Social, comenzara a ejecutar este tipo de programas en Manoteras, Gastón Baquero, Navalcarnero y Carabanchel. Cuatro residencias en las que el año pasado participaron 480 mayores en este programa.
   Cristina, junto con su perra Loti, es pionera en este programa. Tras sus años de experiencia afirma que «los mayores siempre responden mejor de lo que nosotros creemos». Mientras, Sebastián con sus ojos cerrados consigue averiguar dónde están Loti y Noa para despedirse de ellas: «Hasta el próximo día, bonitas».