Alternativas: la cara humana de la Ciencia

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

El curso ‘Etica y Moral aplicadas a los animales’ ha finalizado esta mañana con dos conferencias y una mesa redonda en las que se ha reflexionado acerca de la actual situación de los animales de experimentación, las normativas legales al respecto y los posibles métodos alternativos a la utilización de animales en un laboratorio.
 
 
02/03/06   - ANIMALES DE EXPERIMENTACIÓN 

2.03.06

Animales de Experimentación: ¿Ciencia con conciencia?

El curso ‘Etica y Moral aplicadas a los animales’ ha finalizado esta mañana con dos conferencias y una mesa redonda en las que se ha reflexionado acerca de la actual situación de los animales de experimentación, las normativas legales al respecto y los posibles métodos alternativos a la utilización de animales en un laboratorio.

La responsable del Departamento de Hepatología Experimental del Hospital La Fe de Valencia, la doctora María José Gómez Lechón, ha ofrecido una ponencia en la que ha relatado las dificultades de los científicos desde que deciden desarrollar un medicamento hasta que éste se comercializa. En ese largo proceso, que puede abarcar una década, va incluida una fase en la que se realizan pruebas sobre animales, aunque “no siempre los resultados experimentales obtenidos en animales son extrapolables al ser humano; cada especie presenta un patrón de expresión diferente, tanto cuantitativo como cualitativo, al reaccionar ante un agente externo”.

Por su parte, la bióloga y representante en España de la Organización Internacional para la Protección Animal (OIPA), Núria Querol i Viñas, ha intervenido en el Foro Universitario Juan Luis Vives con una conferencia titulada ‘La cara humana de la ciencia’, en la que ha descrito los procesos “a veces extremadamente dolorosos” que padecen los animales de laboratorio, bien sea por una investigación médico/científica para el desarrollo de un fármaco o por una investigación con fines estrictamente cosméticos o comerciales. Querol ha afirmado que “sólo el mero hecho de sacarlos de su hábitat natural y confinarlos en un laboratorio ya altera el ‘status’ lógico del animal, y a partir de ahí ya podemos cuestionarnos cualquier actuación que se realice sobre ellos”. La bióloga ha puesto como ejemplo de esas actuaciones el Test Draize, una prueba muy común en cualquier laboratorio de experimentación, que consiste en probar un compuesto sobre los ojos del animal -generalmente conejos albinos- y comprobar los efectos sobre el mismo; la utilización del conejo albino en estos tests no se debe a la similitud del ojo del animal con el del ser humano, sino simplemente a que los conejos albinos son “baratos de conseguir, fáciles de reproducir en cautividad y no agresivos”.

Ambas investigadoras coincidieron en afirmar que, en la actualidad “nada justifica que la industria cosmética siga testando sus productos en animales antes de comercializarlos, aunque la normativa que lo prohibirá definitivamente no entrerá en vigor hasta 2009 si no vuelve a retrasarse”; del mismo modo, Gómez y Querol matizaron que “en el campo de la investigación científica, existen alternativas viables y perfectamente válidas a la experimentación con animales vivos en los laboratorios, puesto que los avances en genómica e investigación celular permiten predecir los resultados con muestras de apenas unas decenas de células”. El futuro de la investigación pasa, en opinión de Gómez, por “el desarrollo de completos modelos informatizados a nivel genético de cada especie animal y, también, por una mayor fluidez en el tránsito de la información entre científicos”.