Experimentación animal?: no, gracias

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

En cualquier caso, con los importantes avances acometidos en la investigación biomédica, los modelos in silico y las técnicas in vitro representan para muchos una esperanza de futuro, pues la consolidación de las nuevas formas de investigación excluiría notablemente el recurso a los métodos de experimentación animal in vivo.

Experimentación animal?: no, gracias
 
 
 
 
ELENA LÓPEZ-ALMANSA BEAUS

 
 
 
 
 
 


 
 
 
 

En el lenguaje coloquial viene utilizándose la expresión conejillo de indias o cobaya para referirse al animal o la persona sometida a observación o experimentación, según recoge el diccionario de la RAE. Sin embargo, paradójicamente, mientras nadie duda en condenar la utilización de seres humanos para lograr avances en el campo de la experimentación científica, no sucede lo mismo cuando nos hallamos ante investigaciones con animales. De hecho, cada año 11 millones de éstos son empleados con fines científicos tales como probar la inocuidad y eficacia de ciertos productos farmacéuticos o alimenticios. Ciertamente, nuestra legislación no permanece inerme ante estas actividades y, de un tiempo a esta parte, ha venido haciéndose eco de la creciente sensibilización de un amplio sector de la sociedad que propugna se garantice el bienestar de los animales. En este sentido, no puede obviarse que uno de los principios rectores de la política económica y social establecidos en la Constitución española es aquel que preconiza la defensa del medio ambiente y la utilización racional de todos los recursos naturales.

De entre las medidas legislativas adoptadas a este respecto, debemos destacar el Real Decreto 1201/2005 de 10 de octubre del Ministerio de la Presidencia que establece las disposiciones específicamente orientadas a proteger a los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos. Su origen se debe al impulso otorgado desde la Unión Europea (UE) en aras al cese progresivo de la experimentación científica con animales o, al menos, a la eliminación de todo dolor o sufrimiento innecesarios. Iniciativa que fue concretada en la Directiva 86/609/CEE del Consejo de 24 de noviembre de 1986, que fuerza a los Estados miembros a elevar el umbral de protección exigiendo una orientación de la normativa de cada país en esta esfera.

Precisamente, el aspecto material de dicha Directiva que suscita más controversia es el que establece la vigencia de los principios de no duplicidad y sustitución; o lo que es lo mismo, la necesidad de verificar si los resultados que se pretenden ya han sido obtenidos en procedimientos llevados a cabo en otro Estado de la UE, y la obligatoriedad de no realizar un experimento si se dispone de otro método que no requiera la utilización de un animal. El primero de ellos viene reconocido implícitamente en el artículo 22 de la Directiva, que preceptúa que los Estados miembros deben reconocer en la medida de lo posible los resultados científicos obtenidos mediante los experimentos llevados a cabo en el territorio de otro Estado. En relación al segundo, se ha impuesto la práctica de que la técnica alternativa sea validada y se teste su relevancia y fiabilidad por el Centro Europeo de Validación de Métodos Alternativos (ECVAM), a través de un proceso lento y costoso que convierte en poco frecuente el recurso a estos métodos y frustra la finalidad de la norma comunitaria.

Por desgracia, tras la aprobación del Reglamento REACH el pasado mes de diciembre, se acrecientan los temores de que estas previsiones queden en papel mojado, habida cuenta que las exigencias impuestas por la nueva normativa respecto al control de la inocuidad de los productos químicos podrían acarrear un aumento en la experimentación con animales. En cualquier caso, con los importantes avances acometidos en la investigación biomédica, los modelos in silico y las técnicas in vitro representan para muchos una esperanza de futuro, pues la consolidación de las nuevas formas de investigación excluiría notablemente el recurso a los métodos de experimentación animal in vivo.

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* Doctora Europea en Derecho.

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