El derecho de jabalíes

Escrito por Nazanín Amirian.

jabato
Existen alternativas éticas y viables para solucionar el "problema de los jabalíes". En vez de abatirlos a balazos, se puede instalar comederos vigilados por las protectoras de animales, y usar el pienso anticonceptivo como una medida civilizada de control de su población.
El derecho de jabalies
 
Comederos para los jabalíes Nazanin Amirian Si es verdad que el ser humano es el responsable del cambio climático actual que está causando grandes calamidades a millones de personas y animales del planeta, los jabalíes que a causa de la sequía bajan a los barrios cercanos del parque de Collserola de Barcelona para satisfacer un instinto tan básico como es comer para sobrevivir, están en su derecho. Es más, ante un tribunal cósmico de justicia, no sólo serían declarados absueltos de cualquier sentencia condenatoria, hecha por los mismos humanos responsables, sino podrían pedirnos indemnizaciones por atentar contra su vida, a causa de nuestras miopes acciones. La solución de las autoridades al problema se reduce en "no darles de comer, para …". No se atreven a terminar la frase "¡Para que se mueran de hambre allí en el bosque! ¡Una genial solución a esas alturas de la civilización humana, al sufrimiento de los animales, y a molestias que ha generado este tema a algunos vecinos!. Nuestra prepotencia humana no tiene límite. Además de habernos adueñado de todo el espacio que está a nuestro alcance- en la tierra, el aire y el mar-, y habernos convertido en el justiciero de la vida y el destino de otros seres vivos, en vez de protegerlos seguimos ciegamente el eslogan de "elimino lo que no me gusta o lo que me molesta". Seamos sensatos. No tenemos ese derecho por ser más inteligentes sino por tener más poder (¿destructivo?) que ellos. Les arrebatamos su habitat y su vida, para luego invertir millones en campañas de "salvar su especie en peligro de extinción"!. Con los animales no humanos -cuyos derechos están absolutamente supeditados a nuestros intereses- compartimos la capacidad de dar respuestas similares hacia muchos tipos de estímulos, el sentir el hambre, la angustia y el dolor, el interés por la vida y de moverse libremente o la búsqueda del placer. El no hablar nuestro idioma no les hace inferiores. Los científicos han puesto nombre a nuestra cultura tiránica: "El especismo", negar los intereses a millones de individuos por el hecho de pertenecer a otra especie. Protegemos a la que nos interesa y destruimos a la que no. Hace no mucho, negábamos los derechos a "otras" razas humanas y/o a las mujeres -a las que aun en algunos piases se les arrebata el derecho a vivir, porque no son rentables para quienes deciden sobre su vida. ¡Señores autoridades! Existen alternativas éticas y viables para solucionar el "problema de los jabalíes". En vez de abatirlos a balazos, se puede instalar comederos vigilados por las protectoras de animales, y usar el pienso anticonceptivo como una medida civilizada de control de su población.