Animales de laboratorio: prueba o tortura?

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

ratas

por: Sissi Cancino
Fuente: Noticieros Televisa
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CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 20, 2003.- Se calcula que por lo menos 100 millones de animales son sometidos a pruebas de laboratorio cada año en todo el mundo. Ahí, los animales son aislados, privados de comida, agua o sueño, sometidos a estrés psicológico, infectados con enfermedades, paralizados, irradiados y la lista de torturas, que algunos científicos llaman “pruebas”, es infinita.

Quien sabe qué pensarán los animales de laboratorio cuando ven por primera vez las batas blancas, la luz intensa que los apunta y el olor a éter de las salas en las que van a ser sometidos. Quizá, el instinto animal les hace intuir que una terrible dosis de sufrimiento está cerca.

Es una agonía que la ciencia humana considera un sacrificio necesario para la vida y el progreso del ser humano.

Por lotes de 100 o más, los animales son dispuestos convenientemente enjaulados o inmovilizados, antes de introducirles en el cuerpo la dosis letal de una sustancia química tóxica que provoque la muerte a la mitad de ellos.

Es un ritual masivo e implacable de envenenamiento, conocido como DL-50, que acaba con sus vidas, pero que antes de morir, deja en los animales un rastro de sufrimiento atroz durante días o semanas. Se practica con animales desde hace más de 50 años y está destinada a evaluar la toxicidad de un producto químico para su posterior utilización por el hombre.

Este método se utilizará sistemáticamente en millones de animales los próximos años en Europa si el proyecto de Libro Blanco de sustancias químicas, que impulsa la Comisión Europea, es aprobado. Su objetivo es verificar con pruebas animales los riesgos de la química sobre los humanos y el medio ambiente.

La Unión Europea (UE) acaba de proponer la revisión de 30 mil de los 100 mil productos químicos que están actualmente en el mercado. Es para conformar los potenciales efectos nocivos que las sustancias sintéticas puedan tener en los seres vivos y en el medio ambiente.

Esto significaría el sacrificio de 50 millones de animales vertebrados en distintos ensayos y experimentos científicos tan sólo en la Unión Europea.

La sustancia tóxica se introduce en el cuerpo del animal por distintas vías: bucal, nasal, dérmica, ocular y subcutánea. Entonces, se va determinando cuál es la dosis letal en los animales expuestos.

Se utilizan todo tipo de animales vertebrados, principalmente ratones, gatos, perros y monos, aunque para cierto tipo de sustancias, también se emplean otros como cerdos, cabras y caballos.

Las pruebas duran cerca de siete días, pero la agonía puede alargarse hasta semanas, en las que los animales hacen frente a respiración irregular, hipertensión, temblores, convulsiones, úlceras, hemorragias, lesiones pulmonares, renales y hepáticas, coma y, finalmente, la muerte.

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