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04 Octubre 2010
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Entrevistas
José Jordán/ Marta Jordi/ Guillermo Navarro
Muy lejos quedan las flores en el pelo y la estética de los primeros objetores, aquellos que en los años 60 y 70 iniciaron un movimiento de desobediencia civil frente al militarismo. Hoy las causas son distintas, pero siguen surgiendo objetores que quieren hacer visible su desacuerdo con las normas legales.
A los objetores a la mili ¬que lograron que su postura se reconociera en la Constitución– les han salido imitadores en los últimos años. Hay quienes objetan frente al aborto, a la experimentación o el maltrato a los animales. También, hay quienes se oponen a sufragar con sus impuestos el gasto militar o se sublevan a que se adoctrine a sus hijos en la escuela. Todos apelan a su conciencia para argumentar su postura contraria a la norma.
La semana pasada fue el Tribunal Supremo quien puso límites a la objeción, estableciendo que no existe un “derecho de alcance general”. Hizo esta puntualización en una sentencia que impide a dos funcionarios de prisiones apelar a la objeción de conciencia para negarse a suministrar jeringuillas a presos toxicómanos.
En este reportaje, varios profesionales y ciudadanos explican a interviú sus razones y posturas para no actuar contra de lo que les dicta su ética.
Para leer la entrevista, descárgate los archivos adjuntos, por favor.





