Un estudio alerta de la relación entre el maltrato animal y la violencia de género

Escrito por Levante.

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A. B. CASTELLÓ La Policía Local de Castelló cuenta desde el pasado mes de enero con el Uproma, una unidad especial que se encarga de investigar los presuntos casos de maltrato animal.
Integrada por un agente policial y con la colaboración de Aspac, de la doctora Núria Querol, especializada en violencia de género; y de la abogada María Nos, solo en el último mes la entidad ha atendido una veintena de casos relacionados con maltrato animal en la capital de La Plana. Entre otros estudios, la unidad explora vías como la relación entre los malos tratos infligidos a animales y la violencia de género.

"Disponemos de datos como que el 86 % de las mujeres que acudieron a una casa de acogida y tenían un animal referían que su agresor había herido o matado a su animal de compañía", expresó el agente encargado de la unidad, que alertó de que "el abuso de animales realizado por menores, algo de lo que hemos tenido casos, es uno de los indicadores más tempranos de trastornos de conducta".

En cuanto a la labor que realizan diariamente, el agente encargado del Uproma explicó que "es cierto que cada vez la ciudadanía está más concienciada con esta problemática y colabora más con nosotros". "Maltratar a un animal no es algo solo físico, sino que abarca cuestiones como tenerlo encerrado en un balcón o atado con una cadena en un lugar que no cumple las condiciones adecuadas", dijo.

Estrés y suicidio animal
A modo de ejemplo, expresó que "hemos tenido muchos avisos de molestias por perros encerrados en balcones que no paraban de ladrar". "Un perro es un ser social que necesita estar en manada por lo que, si está solo y encerrado, se estresa mucho y el ladrido es una forma de liberar ese estrés", especificó el policía, que lamentó que "hemos tenido casos de perros que se han tirado por el balcón por no poder soportar más la situación en la que se encontraban".

El Uproma realiza un completo estudio y seguimiento de cada uno de los casos que recibe para determinar si, efectivamente, se trata de un caso de maltrato animal. "En caso de que, efectivamente, se produzca un maltrato, se denuncia al propietario y se le decomisa el animal", explicó el agente, que denunció que en especial debido a la crisis "hemos tenido muchos casos de cría y venta ilegal de perros de razas potencialmente peligrosas". Por su parte el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Castelló, Joaquín Torres, destacó que el Uproma "permite dar respuesta a una demanda social como es la protección de los animales, una unidad especializada integrada dentro de la Sección de la Policía de Proximidad que cuenta tanto con medios personales como materiales para dar una respuesta profesional a todos estos requerimientos vecinales".


Artículo original en  Levante.