Abandonó a sus perros a su suerte en lo más profundo de un pozo de cuarenta metros e incluso asistió

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

Abandonó a sus perros a su suerte en lo más profundo de un pozo de cuarenta metros e incluso asistió a su rescate antes de interponer una denuncia falsa por robo ante la Guardia Civil.
Condenado a tres meses de cárcel y a dos años sin cazar por arrojar tres galgos a un pozo
El acusado, un vecino de Alaejos, asume la autoría y confiesa que interpuso una denuncia falsa por robo
Abandonó a sus perros a su suerte en lo más profundo de un pozo de cuarenta metros e incluso asistió a su rescate antes de interponer una denuncia falsa por robo ante la Guardia Civil. Álvaro del Valle, un vecino de Alaejos, aceptó ayer una condena de tres meses de cárcel y dos años de inhabilitación para la práctica de la caza como autor confeso de los hechos ocurridos entre finales del año pasado y el día de Reyes.

«La crueldad humana no tiene límites», explicó después de recordar lo ocurrido el dueño de la perrera Scooby, Fermín Pérez, en cuyas dependencias permanecen aún los tres galgos del ahora condenado desde que fueran rescatados por los bomberos, junto a otros dos canes cuyo propietario se desconoce, del interior de un pozo del término municipal de Alaejos el 6 de enero. Pérez confía en que «este fallo sirva para que muchos galgueros se lo piensen dos veces antes de tirar a sus animales a un pozo o de colgarlos para deshacerse de ellos».

En el mismo sentido, la presidenta regional de la Asociación para la Protección y Bienestar de los Animales (Anpba), Conchita Calvo, destacó ayer que «sentar a un galguero en el banquillo y lograr una condena es un gran triunfo para los amantes de los animales». Su agrupación acaba de presentar 50.000 firmas ante el Ministerio de Medio Ambiente para solicitar la prohibición de la caza con galgos en España.

Presente en el rescate

Álvaro del Valle acudió ayer al Juzgado de lo Penal número 3 para responder de un delito de maltrato animal y de otro de denuncia falsa por el que se enfrentaba a penas de seis meses de cárcel y multas de hasta 9.000 euros. La vista no llegó a celebrarse después de que el acusado se declarara culpable y aceptara tres meses de prisión y dos años de inhabilitación para la práctica de actividades cinegéticas por el delito de maltrato y otros seis meses de multa a razón de 4 euros diarios (720 euros) por la denuncia falsa.

Este último delito lo cometió el día del rescate, cuando acudió al 'pozo Valverde' de Alaejos después de que un vecino alertara al dueño de la protectora de Medina del Campo de la presencia de los perros. El galguero -como demuestra la imagen tomada el 6 de enero a las 11.45 horas- presenció el primer intento de salvamento por la mañana y se fue acto seguido a interponer una denuncia por el robo de sus galgos.

Tres horas después, los bomberos, equipados con máscaras de respiración, se descolgaron por el interior del pozo y sacaron a unos malheridos animales que «llevaban al menos ocho días allí dentro», relata Fermín Pérez. Un tatuaje de la Federación Española de Galgos permitió identificar al vecino de Alaejos como propietario de tres de los cinco canes. Estos se encuentra «plenamente recuperados» de sus lesiones y los gastos derivados de su atención desde hace casi un año se los tendrá que pagar su antiguo dueño a la protectora Scooby.