Crimen sin castigo

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

Crimen sin castigoEstos son sólo algunos de los casos de malos tratos que sufren los animales y que llegan casi a diario a las protectoras de todo el país. Pero la gota que ha colmado el vaso de la paciencia para los defensores de los animales -y ha sensibilizado a la sociedad española- ha sido la terrible escena de la que se han hecho eco recientemente diferentes televisiones, mostrando la brutal paliza que recibía un perro (Rony) por parte de su propietario, en Aguiño (Ribeiro, La Coruña).

http://www.abc.es/20060930/sociedad-sociedad/crimen-castigo_200609300254.html

Crimen sin castigo

Crimen sin castigo
Desde que recibió un disparo en la médula espinal, Balto, un perro mestizo de dos años, camina sólo con sus dos patas delanteras, arrastrando las dos de atrás. Cerca está Ingrid, una mastina de seis años, que también avanza torpemente. Le falta movilidad porque durante toda su vida ha estado encerrada en una casa llena de basura. Al lado, Ramona anda cabizbaja y aún tiene, bien visibles, las secuelas de sus heridas. La encontraron con el cuello destrozado en un barrio de Madrid. Bobi es el más ágil e inquieto del grupo. No en vano, intenta recuperar la libertad perdida durante los siete años que estuvo encarcelado en una jaula. Ahora todos han encontrado un lugar en la asociación madrileña El Refugio. Y a pesar de sus sufrimientos, no les falta alegría ni ganas de pedir mimos y caricias.
Estos son sólo algunos de los casos de malos tratos que sufren los animales y que llegan casi a diario a las protectoras de todo el país. Pero la gota que ha colmado el vaso de la paciencia para los defensores de los animales -y ha sensibilizado a la sociedad española- ha sido la terrible escena de la que se han hecho eco recientemente diferentes televisiones, mostrando la brutal paliza que recibía un perro (Rony) por parte de su propietario, en Aguiño (Ribeiro, La Coruña).
Reivindicaciones y marcha canina
Por eso, mañana, las asociaciones de defensa animal harán oír sus reivindicaciones. La cita es doble, a partir de las 12 horas del mediodía en Madrid: ante la sede del PSOE, en la calle Ferraz, montarán una cacerolada, convocada por la Fundación catalana Altarriba y sus más de 60 protectoras, a la vez que tendrá lugar una marcha canina en el Palacio de Cristal de El Retiro, organizada por la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal (FAPA), que aglutina a otras diez entidades. La indignación es tal que se han fletado autobuses desde Extremadura, La Rioja, Sevilla, León, Valencia, Barcelona y Bilbao para asistir a las protestas.
El objetivo de esta jornada es claro: reclamar un endurecimiento del Código Penal para castigar el maltrato de los animales y una ley nacional para su protección y defensa. Y para ello las protectoras se han movilizado echando mano de todos sus recursos. Además de una recogida de firmas de apoyo a sus reivindicaciones, FAPA ha mantenido una reunión con el Fiscal de Medio Ambiente, que se ha comprometido a elevar al Fiscal General del Estado sus propuestas, según afirma un portavoz de esta organización.
Y es que aunque el Código Penal castiga, en su artículo 337, con prisión de tres meses a un año «a los que maltraten con ensañamiento e injustificadamente a animales domésticos causándoles la muerte o provocándoles lesiones que produzcan un grave menoscabo físico», esas penas no son suficientes a la luz de la violenta paliza que recibió Rony. A ello hay que añadir el caos legislativo autonómico, pues las 17 comunidades que poseen leyes para castigar el maltrato animal lo han hecho de muy diferente forma. Las multas oscilan entre 60 y 90.151 euros; algunas establecen varios grados de maltrato y otras lo prohíben, como Cantabria, Canarias, Asturias, Cataluña y Extremadura.
«Falta valor»
«Muchas de esas leyes ya están obsoletas, pues son de hace quince años», afirma Matilde Cubillo, presidenta de FAPA. Pero hay más problemas. Según Cubillo, «por vía administrativa siempre se imponen multas de menor cuantía de las que es posible aplicar. Falta valor para dictar las sanciones más elevadas. Y por la vía penal, falta sensibilidad en los jueces para castigar el maltrato animal en la forma en que lo recoge el Código Penal».
La visión es similar desde la Fundación Altarriba. Su portavoz Matilde Figueroa denuncia que los casos de malos tratos a los animales «quedan en la impunidad más absoluta. Nadie va a la cárcel por dar una paliza a un perro aunque le provoque la muerte».
La protectoras quieren que se aplique la ley, que se amplíen los supuestos de maltrato a los animales -es decir, que no sólo se considere delito cuando exista «ensañamiento»-, que se endurezcan las penas y que se cree una ley nacional para su defensa y protección. Por eso, invitan a toda la sociedad a su doble cita.