Amputan las falanges distales de un perro pitbull en Rompeserones

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

Kain había salido a la calle, en un camino del entorno de Rompeserones en el extrarradio de la ciudad, el sábado por la mañana, sin saberlo su dueño. El perro, un joven ejemplar de pitbull, regresó a su hogar al mediodía, renqueante, cubierto de sangre: alguien le había amputado con unas tenazas las uñas y las primeras falanges (denominadas distales) de sus cuatro patas.
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Amputan las falanges distales de un perro pitbull en Rompeserones
fito carreto
agresión. El dueño de Kain muestra las mutilaciones sufridas por el perro.
F.A.GALLARDO
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el puerto. Kain había salido a la calle, en un camino del entorno de Rompeserones en el extrarradio de la ciudad, el sábado por la mañana, sin saberlo su dueño. El perro, un joven ejemplar de pitbull, regresó a su hogar al mediodía, renqueante, cubierto de sangre: alguien le había amputado con unas tenazas las uñas y las primeras falanges (denominadas distales) de sus cuatro patas. Una brutal agresión, sin sentido, contra un animal que siempre se ha caracterizado por un noble carácter, pese al mito de su raza. "Es inexplicable, estoy consternado, no hay razón posible para maltratar de esa forma a un perro tan bueno como éste", se lamentaba ayer M.P., su dueño.

Ante el grave cariz de las heridas, el ejemplar fue llevado de inmediato al veterinario. En la clínica se procedió a contener la abundante hemorragia y a suturar las mutilaciones. Kain se encuentra fuera de peligro, pero en un delicado estado. No se repondrá de las amputaciones sufridas, no volverá a correr ni a andar con normalidad, pero seguirá al lado de los suyos, mientras su dueño sigue asombrado de la saña de quienes agredieron al perro. No puede señalar los sospechosos, pero cree que fueron varias personas que procedieron a capturar al can mediante un lazo de alambre fino, como deja el rastro de una herida alrededor del cuello, y después se entretuvieron en el maltrato, sujetando las patas. "Si en realidad hubiera sido un animal con mal carácter habría puesto en aprieto a los maltratadores", comenta con dolor el propietario del can.

Kain se encuentra con un tratamiento de calmantes y sólo desea quedarse enroscado en un rincón, aguantando las secuelas de la agresión, recibiendo al menos el cariño de las caricias de su familia, que temieron por su vida ante el estado con que se presentó el sábado.

El dueño del animal va a presentar hoy una denuncia sobre los hechos, y pide la ayuda ciudadana para encontrar a los responsables. Insta a que cualquier vecino que pudiera aportar algún dato se ponga en contacto con la policía.