El enemigo en casa-maltrato a animales y violencia doméstica

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

En Los Ángeles, Mitchell Carson fue acusado y sentenciado a dos años y medio de cárcel por el repetido abuso físico y emocional de su esposa, a quien amenazó de matar a su perro durante un altercado.
 

El enemigo en casa

Según estudios, afroamericanas e hispanas tienen más alto riesgo de ser víctimas de violencia doméstica

Jorge Luis Macías

25 de noviembre de 2006

La violencia doméstica afecta a 32 millones de estadounidenses cada año; cada nueve segundos una mujer sufre de maltrato físico, verbal, psicológico, de abuso sexual o económico, y más de tres mujeres son asesinadas por su pareja íntima, según datos de los Centros para Control de Enfermedades (CDC) y del Instituto Nacional de Justicia (NJI).

En Estados Unidos, de acuerdo con las investigadoras Patricia Tjaden y Nancy Thoennes, quienes elaboraron un reporte completo para el NJI y los CDC, el riesgo de ser víctima de la violencia doméstica por parte del compañero íntimo es más alto entre mujeres y hombres indios americanos y nativos de Alaska, mujeres afroamericanas, hispanas, mujeres jóvenes y personas que se encuentran en ambientes de pobreza.

"Aunque es más obvia entre la gente de menos recursos, la violencia doméstica abarca a todas las comunidades, de cualquier país, raza o nivel socioeconómico", afirma Michelle Kerry, abogada de Servicios Legales Comunitarios del condado de Los Ángeles. "Si uno vive en departamento, ante un ruido, el vecino llama a la policía, pero [el problema] también existe en Beverly Hills, aunque ahí las paredes esconden el problema".

En ese contexto de casos que se acumulan cada año en todo el mundo, los esfuerzos pra erradicar ese flagelo se multiplican. Así, el 25 de noviembre fue declarado Día Internacional contra la Violencia hacia la Mujer, luego del Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe celebrado en Bogotá, Colombia, en julio de 1981.

En ese encuentro, las mujeres del orbe denunciaron la violencia de género a nivel doméstico, la violación y el acoso sexual a niveles que incluían la tortura y los abusos sufridos por prisioneras políticas.

Se eligió esa fecha para conmemorar el violento asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), tres activistas políticas asesinadas el 25 de noviembre de 1960, a manos de la policía secreta del dictador Rafael Trujillo, en República Dominicana. Sus cadáveres destrozados aparecieron en el fondo de un precipicio.

Los expertos señalan como factores de peligro de violencia doméstica, el consumo de alcohol y drogas, un comportamiento sexual de alto riesgo en la pareja, haber presenciado o sufrido violencia durante la infancia, o tener un bajo nivel de educación y desempleo.

En uno de los estudios más completos sobre violencia doméstica, investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), citaron que dos componentes de mayor riesgo para el abuso son el alcoholismo y el desempleo.

"Hay un fuerte eslabón entre el alcohol por parte del compañero en la pareja y las lesiones domésticas", dice Demetrios Kyriacou, profesor asociado de medicina. "Nuestras conclusiones señalan áreas de intervención posibles como el tratamiento para los hombres que abusan del alcohol".

Kyriacou y un equipo de investigadores reunieron datos de ocho departamentos de emergencia de hospitales afiliados a UCLA en todo el país, y compararon 256 casos de mujeres que fueron maltratadas físicamente por sus parejas, entre 659 que recibieron cuidado de emergencia por otros problemas médicos.

Descubrieron que las mujeres cuyos compañeros abusaban del alcohol o de las drogas estuvieron expuestas 3.5 más veces a ser víctimas de abuso físico, comparadas con aquellas cuyas parejas no ingerían ni alcohol ni drogas.

Asimismo, las mujeres cuyos compañeros íntimos experimentaron desempleo periódico estuvieron tres veces más expuestas a ser golpeadas, y el doble de riesgo si sus parejas no se graduaron de secundaria, según los resultados.

"El problema es bastante grave. La violencia en el seno de la familia es como una epidemia, y en Los Ángeles no es diferente a otras ciudades del país", dice Alva Moreno, directora ejecutiva del Centro para las Mujeres en el Este de Los Ángeles. "Aquí, una de cada cuatro mujeres que son golpeadas ha sufrido, además, violación".

Como muestra de la gravedad del asunto, Moreno señala que su organización atiende en promedio cinco mil casos de mujeres que han salido de las salas de emergencia en hospitales y son referidas para que les ofrezcan apoyo y consejería.

Miles de casos, sin embargo, nunca son reportados por las víctimas a las autoridades.

Hasta el 22 de octubre de este año, el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) ha compilado 12,965 asaltos agravados (crímenes violentos), en los que se incluyen casos de violencia doméstica y abuso contra menores de edad.

En un segundo apartado —abuso conyugal y de niños en asaltos simples— el LAPD registra 12,002 casos, con base en las guías uniformadas de reporte de delitos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), y ha arrestado a 8,582 individuos.

El procurador estatal, Bill Lockyer, reveló que el sistema judicial está fallando en California para aplicar las leyes contra la violencia doméstica, y pidió la implementación de cinco recomendaciones claves para reducir el problema.

Lockyer y un equipo de expertos hallaron serias deficiencias: los tribunales no publican interdictos, aun cuando son requeridos conforme a la ley; muchas órdenes de restricción nunca se cumplen y son poco exigentes, sobre todo en la prohibición de armas de fuego.

"Las leyes ya están en los libros y deberían responsabilizar a los golpeadores por su comportamiento violento", dijo Lockyer. "Pero el sistema de justicia criminal falla a menudo para que se cumplan".

Además, defensores y grupos de apoyo de víctimas no son contactados por todas las oficinas de procesamiento para auxiliar a víctimas de violencia doméstica, y los golpeadores no son rastreados, después que se presentan ante un tribunal.

Existe, además, incumplimiento generalizado en programas de intervención de 52 semanas, y prevalece una seria descoordinación entre agencias de derecho penal enfocadas en violencia doméstica.

"Este trastorno no es una excusa para el abuso doméstico", dijo el procurador. "Debemos cambiar una cultura de complacencia en una cultura de cumplimiento".

Estadísticas de violencia doméstica compiladas por el Departamento de Justicia (DOJ) muestran que, en 2004, las agencias locales de la ley recibieron 184,439 llamadas de ayuda, relacionadas con la violencia doméstica.

En ese mismo año se registraron 169 asesinatos como consecuencia de la violencia de un compañero íntimo, y 46,353 adultos y jóvenes fueron detenidos por abuso conyugal, según la estadísticas.

"No importa donde vivas, la violencia doméstica cruza las barreras raciales, socioeconómicas, culturas y grupos", asevera Michelle Coleman, directora asociada en Sacramento de WEAVE Inc., (Mujeres que Escapan de un Ambiente Violento). "Nunca es aceptable que una persona sea golpeada o desmoralizada por quien sea su pareja".

En Los Ángeles, Mitchell Carson fue acusado y sentenciado a dos años y medio de cárcel por el repetido abuso físico y emocional de su esposa, a quien amenazó de matar a su perro durante un altercado.

Fue hallado culpable de golpear a su esposa hasta causarle una condición traumática, amenazas, asalto con fuerza que causó gran daño corporal, disparo ilegal de una arma y un cargo de crueldad animal.

Thomas Grodin, juez del Tribunal Superior del condado de Los Ángeles condenó a Carson a 905 días en prisión y 48 meses de libertad condicional.

A Carson también se le impidió acercarse a la víctima por un período de 10 años; y se le prohibió poseer animales y armas durante su libertad condicional.

Los cargos provinieron de repetidas peleas que Carson tuvo con su esposa, mientras estaban en proceso de divorcio. En marzo de este año, el hombre disparó y mató al perro de la pareja, un Malí belga, después de una discusión sobre la alimentación del animal,

Cuando la esposa vio al animal desangrado, Carson amenazó con matar otras mascotas de la pareja. Un mes más tarde, un karateca cinta negra golpeó a la víctima en el pecho y le colocó una bolsa de plástico sobre su cabeza e intentó estrangularla. Una vez más, amenazó con matarla y asesinar a sus animales domésticos.

El caso fue referido a la Unidad de Violencia Familiar, en la Procuraduría de la ciudad, donde Mitchell Carson fue procesado por el fiscal Alois Phillips.

"La violencia doméstica es un asunto demasiado serio, y nuestros fiscales utilizarán todas las herramientas a su alcance para buscar castigo contra los responsables de estos actos", expresa Nick Velázquez, portavoz de la procuraduría de Los Ángeles. "Nunca nos cansaremos de atacar la violencia doméstica y establecer las penas máximas para los abusadores".


Más sobre maltrato a animales y violencia doméstica:

El enemigo en casa por Núria Querol i Viñas

http://www.altarriba.org/bb/maltrato.htm#38