Los perros, otras víctimas de la violencia doméstica

Escrito por La Razón.

Una perra muere por los continuos golpes que recibía de la ex pareja de su dueña.
perrita2 El agresor fue detenido por la Policía. La perrita no pudo sobrevivir a las constantes agresiones recibidas.

La Razón Solidaria
Esther S. Sieteiglesias
madrid- La noticia saltó el martes: un hombre fue detenido por matar a patadas a la perra de su novia. Pero, por desgracia, no es un hecho aislado ni la primera vez que alguien maltrata al animal de su pareja o ex, y en este caso particular tampoco era la primera vez que él lo hacía. Según la denuncia interpuesta por su compañera sentimental, el arrestado golpeaba «de manera habitual» a una perra que tenían en el domicilio donde ambos residían.
En este caso no se pudo hacer nada por salvar al animal. Fuentes de la Comisaría de Lugo indicaron que la perra ya había sido tratada por un veterinario anteriormente por una supuesta paliza que le había dado este hombre, si bien en esta ocasión «nada se pudo hacer por salvarle la vida, dada la gravedad de las lesiones que presentaba el animal».
D. A. S. R., un vecino de Lugo de 50 años, fue denunciado por su pareja por «golpear brutalmente» a su perra. El delito de maltrato animal está tipificado en el Código Penal, en el artículo 337, pero por si acaso este hecho queda impune, la Protectora de Animales y Plantas de Lugo ha decidido actuar. «En estos momentos estamos recopilando información», cuenta Francisco Javier García a LA RAZÓN, «pero llegaremos incluso a personarnos como acusación». Francisco Javier es el director de la protectora de Lugo y pese a que quiere ser cauto por la delicadeza del tema, tiene «la obligación de hacer esta reflexión en voz alta, pues siempre que se produzca un acto de crueldad tenemos que denunciarlo».

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Para ello, va a hacerlo mediante dos vías: la primera, la vía administrativa. Abrirán un expediente ante la Consellería de Medioambiente de Lugo contra este hombre. «Hay veces que parece que los españoles tenemos el corazón en el bolsillo derecho». Y, paralelamente, al final de la semana que viene iniciarán todos los trámites correspondientes, por si este señor queda libre de culpa, para personarse como acusación particular en el juzgado recurriendo a la vía penal.
No era la primera vez
Francisco Javier ha descubierto, en los días que lleva estudiando el caso, algunos frentes abiertos como que el imputado ya contaba con antecedentes penales por conductas violentas, o que la perra ya había ido al veterinario por recibir una considerable paliza. «No entiendo por qué se ha actuado cuando ya no se podía hacer nada», reconoce Francisco Javier, quien se lamenta de que esto «desgraciadamente no es un hecho aislado y no es la primera vez que hay víctimas en este tipo de conductas violentas. Este caso es la punta del iceberg. A saber cuántos no llegan a nuestros oídos».
A la espera de ver lo que ocurre con el acusado, de momento, por un delito de maltrato animal, pueden caerle de tres meses a un año de prisión. La presión que va a llevar a cabo esta protectora hará que «por lo menos este hecho no quede impune».