Maltratar animales puede costar 12.000 euros

Escrito por Nuria Querol i Viñas.

Pablo de la Vallina recuerda que el Código Penal castiga ahora este tipo de daños

 EDITORIAL PRENSA ASTURIANA Director: Isidoro Nicieza

 CUENCAS

Maltratar animales puede costar 12.000 euros

Pablo de la Vallina recuerda que el Código Penal castiga ahora este tipo de daños

Mieres del Camino,

José A. ORDÓÑEZ

Mieres se ha convertido en un territorio hostil para los maltratadores de animales. El Juzgado número uno del municipio es pionero en España en castigar estas actividades por la vía penal. En apenas una semana, el magistrado Pablo de la Vallina ha firmado dos sentencias en las que califica como faltas conductas de este tipo e impone sendas multas de noventa euros a los infractores.

El titular del Juzgado número de Mieres considera «una casualidad» el haber emitido estas dos condenas y asegura que su labor se ha limitado únicamente a «aplicar el resultado de la reforma del Código Penal, que califica como falta el maltrato de animales». Los castigos para los dos mierenses condenados por estos hechos han sido de 90 euros para cada uno.

El Código Penal, al tipificar el maltrato a animales domésticos como falta por vía penal, contempla unas sanciones que van de 10 a 30 días, a razón de 2 a 400 euros diarios. Por tanto, los castigos oscilan entre un mínimo de 20 euros y un máximo de 12.000. La cuantía de las multas impuestas por el Juzgado de Mieres ha levantado algunas críticas por parte de quienes las consideran demasiado bajas. El presidente de la Protectora de Animales, Gustavo Lorenzo, ha puesto en duda que esas sanciones puedan resultar realmente disuasorias.

El titular del Juzgado número uno de Mieres, en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA, explica las motivaciones que le llevaron a firmar las sentencias condenatorias por maltrato de animales

Primer caso. La Sociedad Protectora de Animales de Mieres presentó una denuncia el pasado 25 de octubre contra un vecino del concejo, cuyas iniciales son F. F. M., al que acusaba de haber dejado morir de hambre a dos perros de su propiedad en una finca conocida como «El Fuxecu», en el barrio de Oñón. En la vista, a la que acudió una testigo de los hechos, el abogado de la protectora, José Antonio Antonio Gutiérrez, consiguió probar que los animales eran propiedad del denunciado y que, además, presentaban, según recoge la sentencia,«indicios de estar abandonados y sin cuidar, al encontrarse desnutridos, llenos de pulgas y en un estado de falta de higiene».

En este caso, el juez que emitió la condena, asegura que se limitó a imponer la multa que le solicitó tanto el ministerio fiscal como la parte demandante. En este sentido, el magistrado aclara que «no puedo ir más allá de lo que me planteen las partes».

Segundo caso. La Protectora de Animales denunció que el pasado 1 de febrero un vecino de la localidad mierense de Figaredo depositó dos cachorros de perro de dos meses de edad en un contenedor de basura, con el objetivo de dejarlos allí abandonados. La operación fue observada por una mujer que reside en la zona. En la vista, P. F. T., un jubilado de edad avanzada, reconoció los hechos, por los que fue condenado a pagar una multa de noventa euros.

El juez explica que, en esta ocasión, tuvo en cuenta tanto «la avanzada edad del demandante, como su difícil situación económica, que no justificaba una sanción de mayor cuantía». Además, el magistrado aclara que al juicio no compareció ni la Sociedad Protectora ni la testigo de los hechos. Todo hace indicar que si el acusado hubiera negado los hechos la condena hubiera sido absolutoria.