Dedicada a cuidar 70 gatos

Escrito por La Prensa.

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"Son mi vida”, dice Sandra Rápalo quien emplea su tiempo y dinero en favor de los animales

San Pedro Sula,

Honduras

A las 6.00 de la mañana Sandra Rápalo se levanta todos los días a cocinar ocho libras de espaguetis y seis de menudo. Mientras que en el patio de su hogar sus gatos; el consentido, tigresa, el gordo, chiquita y viejita se acercan por el olor de la comida a esperar su desayuno. Junto a ellos hay 65 felinos más que los acompañan.

Estos animales, en total 70, forman parte de la vida de doña Sandra, quien hace gran esfuerzo para alimentarlos y cuidarlos.

“Antes de irme a trabajar les doy su comida, ellos me esperan con gran entusiasmo, luego uno por uno se va a la calle a buscar comida porque lamentablemente sólo puedo darles su alimento una vez al día, en la noche regresan a dormir a un refugio especial que tengo y a esperar la mañana para comer”, comenta Rápalo.

Desde que Sandra era una niña siente esa pasión por los animales, especialmente por los gatos. “Yo los adoro, los amo por ser el animal que muchos no quieren”, expresa. Recuerda con gran melancolía su infancia, dice que por la mala situación económica que pasaba su familia, su madre no podía comprarle muñecas para jugar, entonces le regalaron un gato, que fue su gran compañía, desde ese entonces comenzó a cuidarlos.

Esfuerzo

Criar 70 gatos es difícil para ella, gasta semanalmente 840 lempiras y su salario a veces no le alcanza ya que tiene otros gastos que cubrir en su hogar. Algunas veces no ha tenido dinero para alimentarlos pero ha conseguido prestado, “no puedo dejarlos sin comer, me duele mucho no poderles dar más comida pero no me alcanza el dinero”.

La lucha de Sandra no es solamente para darles de comer a sus mascotas, su familia se opone a que ella cuide a los 70 gatos.
“Mis hijos y mi esposo muchas veces me han dicho que quiero más a mis animales que a ellos, dicen que los bote o regale pero no puedo hacerlo, se ponen celosos porque les dedico mucho tiempo a mis gatitos, pero yo los adoro, son mi vida y siento una gran satisfacción poder ayudar a un animal que ha sufrido”.

Sandra tiene cuatro nietos pero solamente los dos menores sienten la misma pasión de ella por los animales, lamentablemente los niños son alérgicos al pelo de los gatos y no pueden permanecer mucho tiempo con ellos. “Pero yo sé que Dios los curará y mi nieta Andrea seguirá mis pasos”.

El primer gato que llegó a su casa fue el gordo, alguien lo dejó abandonado cerca de su vivienda, al verlo tan indefenso le dio alimento y un hogar, así comenzaron a llegar uno por uno los demás. Cada felino tiene su propia historia como “milagro” a quien lo atacó una culebra, dos de sus hermanos murieron, pero él quedó grave. “Inmediatamente le dimos los primeros auxilios y le pedí a Dios con mucha fe que me lo salvara, El Señor escuchó mis súplicas, al día siguiente se levantó, fue una gran alegría para mi vida por eso le llamo milagro”.

“No se imagina cuántas lágrimas he derramado por mis animales, el sufrimiento de ellos es el mío, hace mucho tiempo me mataron una gatita y fue muy doloroso, no entiendo cómo existen personas tan malas que puedan hacerle daño a un animal”.
Sandra expresa que Dios la ha bendecido con sus mascotas, hace un tiempo le diagnosticaron un tumor canceroso en su columna, de repente llegó a su casa un gato que estaba enfermo, ella junto a su nuera, lo ayudaron y curaron.

Después cuando le tocaba la cita con el médico le realizaron todos los estudios y su cáncer había desaparecido, no se explica cómo sucedió. Para ella es un milagro de Dios y se siente aún más comprometida para seguir cuidando a los animales.
No solamente tiene gatos en su casa, también hay dos perros y un lorito y además ha criado gallinas y sapos.

En el cerco de su vivienda hay un rótulo que dice: Se regalan gatitos, las personas la buscan para adoptarlos, pero otras se aprovechan y van a tirar los gatos pequeños o enfermos. Sin embargo, ella los recibe con mucho cariño.

Luchadora

La vida de esta gran mujer no ha sido fácil, a los 11 años quedó huérfana y le ha tocado luchar contra muchas adversidades.
Actualmente se dedica a la venta de enchape, su ganancia es para darles de comer a todas sus mascotas. “Otras personas utilizan su dinero para comprar ropa o ir al cine, mi satisfacción es alimentarlos a ellos, eso me hace feliz”.

Todos tenemos un animal preferido, para Sandra son los gatos, aunque le detectaron cáncer de piel, glaucoma y está mal de su cadera, ella no se rinde y sigue ayudándolos.
Funapa ayuda a mascotas desprotegidas
Contactos
- Las personas que estén interesadas en ayudar a doña Sandra o quieran adoptar una mascota pueden abocarse a Funapa, ubicada temporalmente en la 5 calle, 5 y 6 avenidas del barrio Guamilito. O llamar al 558-9046 también puede escribir al correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
- Si es su colonia sabe de un caso de maltrato animal o ve a una mascota perdida no se quede callado, denúncielo llamando a estos mismos teléfonos.

Sandra y su nieta Andrea comparten el mismo amor hacia los animales.

Sandra y su nieta Andrea comparten el mismo amor hacia los animales.